jueves, 20 de noviembre de 2014
Gestos digitales
Me pegunto qué tipo de espacio, o qué tipo de local, es este de fb cuando asisto atónito a la que se ha liado con la destitución de Javier (no añadiré apellido) en la dirección del CENDEAC. Y me lo pregunto porque hace ya tiempo que pienso que el espacio digital ha sustituido en relevancia al analógico en lo que antes fuera cualquier lugar relacionado con lo público. Una transición que sin duda tiene efectos disciplinares quizá aun poco evaluados.
Que la plaza o la esquina de una calle de esa ciudad de Jane Jacobs ya no constituyen el lugar de encuentro social que fueron es un hecho. Que el auditorio, el aula, cualquier foro, hasta un círculo de Podemos si se quiere, ya no son lugares de discusión verdadera, de formación o de confrontación de ideas, ni de construcción del colectivo, es también otro hecho evidente. Que en las peluquerías, en las cafeterías, en los autobuses, en los mercadonas o en los supercores, es el smartphone quien ejerce su hegemonía tampoco parece discutible.
Todo ha sido redirigido hacia el interespacio digital. Y allí, o aquí, todo se vierte, de momento, de forma indistinta, es un espacio completamente abierto en el que se agolpa lo lejano con lo próximo, lo emocional con lo intelectual, lo íntimo con lo genérico.
El fbespacio además se expande constantemente, multiplicándose conversaciones cuyo hilo resulta ya imposible de seguir, agregándose incansablemente nuevos contenidos y nuevos formatos. Es pues un espacio galáctico y expansivo que creo que se densifica a una velocidad mayor de la que crece.
Es también un espacio por supuesto completamente informe en el que lo único medible es la pura actividad, una actividad incesante que solo tiene alguna decaida en las horas profundas de la noche. Es un espacio lleno de lenguaje y de afán de comunicación. Unas comunicaciones que sí podrían medirse en alguna forma topológica que resulta más o menos imaginable. Pero en esta búsqueda de cierto conocimiento al respecto hay otra cuestión que empieza a llamarme poderosamente la atención.
Es sabido que en comunicación el lenguaje no verbal resulta tan relevante como el verbal. Desde que en 1952 apareciera Introduction to Kinesics del antropologo Ray Birdwhistell hasta la fecha, el número de investigaciones realizadas sobre el gesto, las posturas y el lenguaje corporal, cualquiera puede comprobar que resulta apabullante. Pero todos estos trabajos requieren la presencia física de la persona, requieren que el otro esté ahí, delante de ti, aunque sea con una pantalla de plasma de por medio.
Sin embargo, aunque en el fbespacio el otro no está delante, yo al menos, empiezo también a desarrollar, ante las comunicaciones de otros muchos, ciertos análisis no verbales. Y si esto fuera real o verdadero creo que significaría que yo, o tú, soy más yo mismo al otro lado de la pantalla que ahora miro y para la que trabajo; que yo, ya no soy un cuerpo tecleando a este lado, ni tu otro cuerpo leyendo la pantalla por el otro extremo, sino que ambos somos figuras desfiguradas y en construcción en un nuevo espacio público germinal.
¿Y qué tiene que ver esto con el revuelo con Javier?
- Pues que por su extensión quiero ver en él la posibilidad de reconocer afanes más allá de los propios discursos, creo ya reconocer incluso actitudes en imprevistas interpretaciones de gestualidad. Es decir no solo leo, es que cuando leo veo unos cuerpos que mis ojos no ven.
¿Y la arquitectura?
- Pues me da que urge establecer un nuevo campo de interés
viernes, 31 de octubre de 2014
La perplejidad de los austriacos
Antes de llegar a mi casa y después de un intenso día docente alicantino echamos un rato en Diego Marín. Miguel Mesa recogió el último libro de Zizek (lo propio de quien está a la última) y yo compré al albur uno de Modiano (lo propio de quien no lo está). También deambulamos por los pasillos, como también es propio, rodeando las mesas de novedades, entre las que especialmente nos sorprendió el libro de María Blanco sobre Las Tribus liberales, evocando con mucho agrado el reciente congreso del Cendeac sobre estos años, cuando aún no sabía lo que me aguardaba.
Ya en casa, por rutina, encendí el ordenador para ponerme al día (todavía reduzco mi conexión a una diaria) y en el natural deambular informático entré en la web de La Verdad. Enorme sorpresa: con grandes titulares se informa de algo parecido a la dimisión de José María Ródenas y Margarita Ros. Tras asimilar el titular me intereso por los detalles y agotada esa búsqueda intento con este escrito ordenar un pensamiento, incluso mejor, ser capaz de construir alguno para mi propio consumo.
Siempre pensé que mi muerte llegaría con dos estabilidades: el acompañamiento de mi "penchoneta" y la responsabilidad urbanística autonómica de José María Rodenas. Mi furgo tristemente murió hace poco en una cuesta, también volviendo de Alicante, y todo apunta a que a partir de mañana la responsabilidad urbanística es probable que vaya a otras manos (lo que tampoco puede interpretarse como una buena noticia). Así mi vida desde luego es más inestable, pero se abre de súbito una nueva ventana territorial.
Durante un breve periodo de tiempo y hace ya muchos años (hablo de más de 20), José María Rodenas y yo eramos compañeros de responsabilidades públicas en el ámbito regional y en igualdad de escala, él con el Urbanismo y yo con la Arquitectura. Yo lo dejé muy pronto, pero el siguió ininterrumpidamente hasta hoy, dirigiendo la política territorial autonómica, en cargos indistintos y probablemente cada vez con más autonomía. A lo largo de este tiempo hemos tenido esporádicos encuentros, en los que nunca estuvimos de acuerdo, diría que en nada; todas nuestras conversaciones eran puro antagonismo y creo que cada vez más determinadas por su éxito vital frente a mi fracaso evidente. En el vagón cafetería del Talgo, volviendo de Madrid y sobre Lorca, es la última que recuerdo. Sin embargo siempre fueron mutuamente cordiales y respetuosas. Eramos, llegaría a decir y mantengo, amigos, por muy extraña y lejana que esa amistad fuera. Y sobre esa base, estoy plenamente convencido de que su imputación nada tiene que ver con la corrupción.
El apartamiento judicial, forzado o voluntario aquí da igual, de su responsabilidad, tiene su explicación en otro escenario, pertenece a otra esfera. La lectura con detenimiento del auto ayuda mucho a su esclarecimiento. El juez, incluso ignorantemente, apunta a lo ideológico, a lo institucional. Así, esa razón otra es la que me gustaría ser capaz de configurar, de esclarecer.
Es ahora cuando se precisa rescatar lo acontecido por la tarde.
En ese reciente congreso organizado por el Cendeac con el título de España sin (un) franco, se presentaron dos opciones ideológicas claramente antagónicas, ambas muy bien armadas teóricamente y absolutamente confrontadas. De una parte los liberales, particularmente identificados en la raíz austriaca protagonizada por Friederich von Hayek, presente en una de las ramas del árbol de la portada. De otra el disperso mundo de lo radical, aquel que se mueve entre la continuidad y/o superación del materialismo histórico, entre los que últimamente Chantal Mouffe me despierta un especial interés con su pluralismo agonístico, Simon Critchley con su anarquismo místico, o César Rendueles con su nuevo institucionalismo.
Pero la cosa relevante sería pensar que ese liberalismo extremo, para perplejidad probablemente de todos, se ha convertido en una actitud sospechosa. O mejor dicho que el gobierno desde el liberalismo radical desemboca en unas prácticas (podríamos decir informes) que judicialmente llegan a ser problemáticas, implicadoras.
El liberalismo también pasa completamente tanto de la ontología orientada a objetos como del materialismo relacional (los campos favoritos de Miguel Mesa) y este desentendimiento choca frontalmente con una sencilla perspectiva judicial, ya no se entiende, no se acepta o no se permite.
Quedaría una evaluación emocional. Podría estar contento, no deja de ser una especie de pequeña victoria en una larga disputa. Sin embargo la realidad es que me entristece. Quizá porque siendo claro que las interpretaciones de estos y otros muchos hechos han de conducir a un cambio inevitable o necesario, no creo que lleguen a formularse los diagnósticos precisos. Quizá porque el rechazo ya sistémico que se está gestando en nada garantiza que los recambios alberguen la esperanza de introducir ese nuevo institucionalismo renduelense.
jueves, 2 de octubre de 2014
La lógica vuelve a Verónicas
Un texto anónimo que te
entregan a la salida refiere la experiencia que acabas de tener como una
abrumadora inmersión hacia nuestro propio interior, efecto de los
deslizamientos físicos y cromáticos que Nico Munuera es capaz de realizar en
las pinturas que cuelgan por fin de las paredes de la Sala de Verónicas.
Sin embargo, el tiempo que el
autor del texto reclama para que cada uno se sumerja en sí mismo como efecto de
estar mirando cualquiera de esos cuadros de gran formato, yo lo he dedicado a
interrogarles, a preguntarles qué hacían allí, que pretendían con su presencia,
si tenían algo que decirme, incluso si tenían algo que pedirme. Ha sido después cuando
he comprobado el error: aquello no está pensado para el nosotros, está pensado
para el yo; pero ya era tarde, las preguntas estaban hechas, aún más, ya disponía
hasta de las respuestas.
Es probable que la
contemplación obsesiva de esos espacios cromáticos pueda conducir a estados
místicos. Poco que decir del orden, de la pulcritud, del esmero, de la
sutiliza, de la seriación, de la fragmentación, incluso de la manipulación del
tiempo o de la pericia técnica. Pero lo que sin duda es cierto es que Verónicas
traslada un claro mensaje político de reconquista y de hegemonía, incluso de limpieza
y purificación. Me consta la tranquilidad de muchas conciencias: se ha
restituido el control disciplinar.
Pero lo siento, a algunos nos
interesa el desorden, la experimentación, lo contingente, lo relacional, la
incertidumbre, lo, incluso, incomprensible, o lo inaprensible.
Leí con entusiasmo este
verano el relato de Vila-Matas de su experiencia en Kassel, un encuentro
abierto, desprejuiciado, con el arte contemporáneo que a lo largo del texto paulatinamente
le va atrapando hasta alcanzar un entusiasmo performativo, hasta acabar sintiéndose otro, por efecto de una secuencia
de experiencias que en ningún caso, como el título resume, invitan a la lógica.
Verónicas es ahora una experiencia
inversa, una experiencia racional que te proyecta a un pasado antropomórfico
imposible de relacionar con el presente.
Así frente al pretendido
efecto balsámico de este indiscutible giro radical, al menos deben saber que a algunos
visitantes a la salida les hierve la sangre.
lunes, 30 de junio de 2014
Mercado de Colón
Paseando ayer, último domingo de este tórrido junio, por el Mercado de Colón de Valencia me esforzaba por recordar los detalles de una primera visita en el 83. Portaba en aquella ocasión: un tablero, un portaminas, una goma y varias láminas de dibujo, con el propósito de realizar un croquis para una de las primeras entregas de Análisis de Formas. Imagino que al menos fue necesario un día de trabajo para registrar torpemente aquella magnífica arquitectura. Y también imagino, o quier imaginar, que el mercado que miraba e intentaba dibujar era bastante próximo aun a como inicialmente fue concebido. Aunque en verdad no lo recuerdo, y dese luego tampoco conservo la lámina, aquello seguro que olía a pescado fresco, carne tierna, fruta aromática y a flores junto a las puertas. Unas olores que nunca, pensaría yo entonces, que fueran arquitectura, que fueran la esencia del mercado y en consecuencia la esencia de la arquitectura. Unas olores que aquella estructura retenía y que suavemente dejaba escapar por sus amplios espacio abiertos imprimiendo carácter a todo un barrio. Con la misma intensidad podríamos hablar de los objetos, sea naranja o sea roblón. O de los colores, de todos los colores. De las cenefas y de los ladrillos, de los tenderos y de las tenderas, del agua que chorrea, de la humedad del ambiente. Sea como fuere aquel espacio se quedó grabado en mi memoria como algo sublime, y allí, probablemente sentado en el suelo, con las piernas cruzadas, el tablero con su lamina sujeta encima de las piernas, el portaminas en la mano derecha y la goma en la izquierda, me dije: haré lo posible por ser un buen arquitecto, un tipo de arquitecto capaz en algún momento de contribuir a la configuración de algo parecido, consciente, en cualquier caso, de que ese compromiso implicaba una demanda tan asfixiante que difícilmente podría ser capaz en algún momento de responderla. El Mercado de Colón se convirtió, así, en el símbolo de mi compromiso personal.
Han pasado más de 30 años y durante todos ellos he sido fiel al compromiso que allí contraje. No entraré a valorar si he conseguido en algún momento lo que me propuse, pero puedo asegurar que lo he intentado con mucha más intensidad de la que nunca podría imaginar que se necesitara. Y he vuelto además a renovar mi compromiso, a ratificarlo, deambulando, ahora, con las manos en los bolsillos. Pero no he podido hacerlo con la experiencia renovada. El Mercado de Colón ya no es el Mercado de Colón, aunque dicen haberlo restaurado exquisitamente, premio Europa Nostra incluido. Ahora es un edificio emblemático destinado al food&shopping, o una galería comercial, si se quiere, con su buen parking propio en varios profundos sótanos, pero ya no huele, todo está plastificado o acristalado, ya no hay tenderos, ni tenderas, ni nada de todo lo demás. Dicen en la web que: El proyecto contemporáneo sirve de contrapunto elegante del edificio histórico y deja el protagonismo del monumento intacto creando un espacio donde relajarse, ver y escuchar con calidad de vida el atractivo del centro de la ciudad. Y yo me pregunto qué será: contrapunto, elegante, protagonismo, intacto, ver, escuchar, calidad de vida. En realidad solo entiendo los artículos y los adverbios. Sigo leyendo en la web y me encuentro con que: la actuación se centra en la formación de seis cubos de cristal con retroiluminación interior. Y digo: Claro, si es Valencia serán cubos. Pero a continuación me pregunto: ¿Es que nadie ha mirado alrededor? -Si esto es una impecable copia modernista, me respondo a mi mismo. ¿Qué pintan aquí esos cubos? Pero sobretodo: ¿Nadie ha echado en falta tanta ausencia?
De lo que ya no dudo es de que tengo un juicio, de que al menos en estos 30 años he desarrollado el sentimiento de juicio. Y con la libertad que el propio juicio otorga digo que el Mercado de Colón ha desaparecido en su totalidad, y que la arquitectura "contemporánea" ha sido la que se ha encargado de ello. Otra gran tragedia en la Valencia de estos años.
miércoles, 11 de junio de 2014
Help!, Koolhaas, Help!
Recuerdo Delirous NY como la reivindicación de un manhattanismo
premoderno insertada en una apasionante narrativa historiográfica; construyendo, así, ese mágico Manifiesto retroactivo e inoculando un profundo recelo hacia la modernidad aun triunfante de la época.
Era el año 1978 cuando se publicaba por primera vez, y arrancaba la meteórica
carrera internacional del arquitecto más influyente del último cuarto de siglo
XX.
36 años después Koolhaas ha tenido el honor y la
responsabilidad de dirigir la 14 Bienal de Arquitectura del Venecia. No he
estado allí, pero he seguido con atención la difusión mediático-digital del
evento y ayer pude, incluso, estudiar su
catalogo. Es probable que se cierre un ciclo, una etapa vital de un discurso
arquitectónico amplio, intenso y, sin duda, fascinante. Sin embargo, este último capítulo de la Bienal me genera una terrible inquietud que intentaré explicar. Me conduce a la duda y
a la incertidumbre y, en consecuencia, me atrevo a solicitar ayuda,
orientación, aclaraciones que me saquen del desasosiego. No será la mía una crítica
del desacuerdo, es solo la expresión de una incomprensión.
No hay duda de que el núcleo del proyecto es Elements of Architecture,
que ocupa el pabellón central, y es el resultado de dos años de investigación de
un extenso equipo que incluye a AMO, Harvard, y numerosos expertos del mundo de
la industria y la academia. Un equipo que ha diseccionado los elementos más
característicos de las edificaciones, desarrollando estudios independientes de
rigor arqueológico de cada uno de ellos por separado, para terminar componiendo con su agregación un intencionado discurso de los fundamentos arquitectónicos. En palabras del
propio Koolhaas:
Elementos de la arquitectura sitúa
en un microscopio los fundamentos de nuestros edificios, utilizados por
cualquier arquitecto, en cualquier lugar y en cualquier momento: el suelo, la
pared, el falso techo, el techo, la puerta, la ventana, la fachada, el balcón,
el corredor, la chimenea, el baño, la escalera, la escalera mecánica, el
ascensor y la rampa. La exposición es una selección de los momentos más
reveladores, sorprendentes y desconocidos de un nuevo libro, Elements of Architecture, que reconstruye la historia
global de cada elemento. Dedicando cada una de las salas a reunir la versión antigua,
pasada, presente y futura de cada uno de los elementos. Y para crear diversas
experiencias, hemos recreado una serie de ambientes muy diferentes: archivo,
museo, fábrica, laboratorio, maqueta, simulación ...
Ciertamente
se consigue ofrecer un riguroso documental del espesor intelectual de la
arquitectura sin necesidad de recurrir al protagonismo, con frecuencia
recalcitrante, del propio arquitecto. Como en uno
de los lemas se manifiesta es arquitectura sin arquitectos. También se pone de
manifiesto con claridad la integración de la arquitectura en lo social y lo
político, su embridamiento, su servicio, su manipulación y su adaptación. Pero, cuál
es el sentido último de este gran esfuerzo.
Toda bienal
se ha visto comprometida por la necesidad de ser propositiva, y, con éxito
variable, ha formulado propuestas que intentan dar repuesta a los problemas del
presente; enfoques, compromisos, sugerencias, que también se ofrecen como vías
de prospección hacia el futuro.
Sin
embargo, ¿Qué es lo que aquí se está proponiendo? ¿Existe una propuesta o se
renuncia a ella? ¿Se está proponiendo conducir la arquitectura hacia una labor científica y documentalista? O, ¿se adopta esta actitud investigadora para soslayar un enunciado propositivo?
¿Se estará anunciando un final de la arquitectura, o solo es el final de un director que evita el compromiso del posicionamiento y lo sustituye por, de nuevo, la revisión crítica del pasado?
Help!
viernes, 2 de mayo de 2014
Baku tampoco invita a la lógica (1)
Con la última novela de Vila-Matas a medio en la mochila y poco más desembarcaba en Baku camino de un Congreso fantasma. Cuánto me gustaría poder trazar una descripción paralela que se aproximara en algo a la experiencia de Kassel. La dificultad solo reside en mi incapacidad, porque Baku, sin duda alguna, contiene un relato, otro gran relato, en el que solo habría que cambiar arte contemporáneo por la arquitectura de hoy.
Baku es una ciudad con una población oficial de dos millones pero en la que sin duda viven muchos más. Baku es la capital de un país un tanto anónimo que es Azerbajan, a orillas del Mar Caspio e hsitóricamente incrustado entre Rusia e Irán.
Baku es el vértice oriental del Caucaso:
Pero si fuéramos directos al grano lo relevante es que Baku es el centro de una de las regiones petrolíferas y gasísticas más importantes del planeta, en Baku a principios del siglo XX ya se producía más de la mitad del petroleo mundial. En la siguiente cartografía se puede comprobar que los Emiratos del Golfo no están solos en el mundo, también está Baku, donde los pozos envuelven la ciudad:
Así Baku es una joya, una pieza clave en toda geopolítica mundial, un incuestionable objeto de deseo en una permanente disputa histórica entre el imperialismo ruso de todos los colores y las variables capacidades de colonización persas, sin perder de vista la permanente presencia de capital occidental en búsqueda de apropiación de sus casi inagotables recursos energéticos.
Pero en su historia reciente destacan tres hechos, sobre los que pivotará su proyecto urbano. Uno, la constitución en 1918 de la primera república secular y democrática en el mundo islámico. Dos, su inmediato aplastamiento en 1920 por la revolución bolchevique, incorporándose a la URSS con todas sus consecuencias durante un largo periodo. Y tres, la declaración de independencia, aprovechando el desmembramiento soviético, en 1991, con la que se recuperará la condición republicana secular y no tanto la democrática. Así hoy Baku es la capital de una república presidencialista, islámica aunque oficialmente secular, que la ONG Freedom House incluye en el grupo de los países "no libres".
La condición presidencialista se reconoce con facilidad en un apellido: Aliyev, el del exlider soviético de nombre Heydar que fue su primer presidente y el de su hijo Ilham que "heredó" la presidencia conservándola hasta hoy. Así los Aliyev llevan un cuarto de siglo gobernando un país, apropiándose muy probablemente de gran parte de las enormes plusvalías que es capaz de generar y desarrollando con una parte de ellas un inaudito proyecto de ciudad con el que pretenden construir la identidad de un nuevo Azerbajan. Para tener una idea de lo que es un presidente de una república presidencialista se puede visitar su propia página web: http://en.president.az/
Solo falta, antes de intentar describir y valorar ese singular proyecto, un dato relevante: los Aliyev han heredado una fascinación por la cultura occidental y muy en particular por uno de los escenarios en los que esa cultura se desenvuelve, por uno de sus paisajes urbanos más carismáticos: Paris.
El contexto que experimentamos se define pues por los siguientes elementos básicos: riqueza en abundancia, régimen casi dictatorial y una obsesión parisina.
El resultado es enfermizo y catalogable como esquizofrenia paranoide, caracterizada, en clara sintonía con lo síntomas psiquiátricos, por el predominio de ideas delirantes y alucinaciones, lesiones graves a uno mismo y los demás, alteraciones de la personalidad, etc.
El régimen azerbajano se propone provocar en su ciudadanía y en sus visitantes un trastorno psicótico colectivo lógicamente caracterizado por un grave deterioro en la evaluación de la realidad. Se trata de llegar a no saber dónde uno está. De no ser capaz de distinguir entre Baku y Paris. Y lo más delirante es que casi todo lo que se requiere o se ha hecho o está en marcha. Y en consecuencia si al trastorno le denomináramos bakunismo, es fácil detectar personas que ya han sido afectadas, personas bakunizadas. Yo he llegado a conocer más de una. Porque han sido pocos días, si no yo también sería ya una de ellas, he estado muy cerca de caer.
Dejaré para otro post los inauditos sistemas constructivos y tecnologías que la bakunización exige, para terminar este con algunas imágenes de esta singular transformación con las que creo que es fácil entender la dificultad que la resistencia puede llegar a encontrarse. Intento que este blog sea literario, pero en esta ocasión creo que la fuerza de las imágenes resulta insustituible, probablemente indescriptible.
El juego consistiría en detectar por pequeños detalles que no se trata de París, ¿o sí?
Baku es una ciudad con una población oficial de dos millones pero en la que sin duda viven muchos más. Baku es la capital de un país un tanto anónimo que es Azerbajan, a orillas del Mar Caspio e hsitóricamente incrustado entre Rusia e Irán.
Baku es el vértice oriental del Caucaso:
Pero si fuéramos directos al grano lo relevante es que Baku es el centro de una de las regiones petrolíferas y gasísticas más importantes del planeta, en Baku a principios del siglo XX ya se producía más de la mitad del petroleo mundial. En la siguiente cartografía se puede comprobar que los Emiratos del Golfo no están solos en el mundo, también está Baku, donde los pozos envuelven la ciudad:
Así Baku es una joya, una pieza clave en toda geopolítica mundial, un incuestionable objeto de deseo en una permanente disputa histórica entre el imperialismo ruso de todos los colores y las variables capacidades de colonización persas, sin perder de vista la permanente presencia de capital occidental en búsqueda de apropiación de sus casi inagotables recursos energéticos.
Pero en su historia reciente destacan tres hechos, sobre los que pivotará su proyecto urbano. Uno, la constitución en 1918 de la primera república secular y democrática en el mundo islámico. Dos, su inmediato aplastamiento en 1920 por la revolución bolchevique, incorporándose a la URSS con todas sus consecuencias durante un largo periodo. Y tres, la declaración de independencia, aprovechando el desmembramiento soviético, en 1991, con la que se recuperará la condición republicana secular y no tanto la democrática. Así hoy Baku es la capital de una república presidencialista, islámica aunque oficialmente secular, que la ONG Freedom House incluye en el grupo de los países "no libres".
La condición presidencialista se reconoce con facilidad en un apellido: Aliyev, el del exlider soviético de nombre Heydar que fue su primer presidente y el de su hijo Ilham que "heredó" la presidencia conservándola hasta hoy. Así los Aliyev llevan un cuarto de siglo gobernando un país, apropiándose muy probablemente de gran parte de las enormes plusvalías que es capaz de generar y desarrollando con una parte de ellas un inaudito proyecto de ciudad con el que pretenden construir la identidad de un nuevo Azerbajan. Para tener una idea de lo que es un presidente de una república presidencialista se puede visitar su propia página web: http://en.president.az/
Solo falta, antes de intentar describir y valorar ese singular proyecto, un dato relevante: los Aliyev han heredado una fascinación por la cultura occidental y muy en particular por uno de los escenarios en los que esa cultura se desenvuelve, por uno de sus paisajes urbanos más carismáticos: Paris.
El contexto que experimentamos se define pues por los siguientes elementos básicos: riqueza en abundancia, régimen casi dictatorial y una obsesión parisina.
El resultado es enfermizo y catalogable como esquizofrenia paranoide, caracterizada, en clara sintonía con lo síntomas psiquiátricos, por el predominio de ideas delirantes y alucinaciones, lesiones graves a uno mismo y los demás, alteraciones de la personalidad, etc.
El régimen azerbajano se propone provocar en su ciudadanía y en sus visitantes un trastorno psicótico colectivo lógicamente caracterizado por un grave deterioro en la evaluación de la realidad. Se trata de llegar a no saber dónde uno está. De no ser capaz de distinguir entre Baku y Paris. Y lo más delirante es que casi todo lo que se requiere o se ha hecho o está en marcha. Y en consecuencia si al trastorno le denomináramos bakunismo, es fácil detectar personas que ya han sido afectadas, personas bakunizadas. Yo he llegado a conocer más de una. Porque han sido pocos días, si no yo también sería ya una de ellas, he estado muy cerca de caer.
Dejaré para otro post los inauditos sistemas constructivos y tecnologías que la bakunización exige, para terminar este con algunas imágenes de esta singular transformación con las que creo que es fácil entender la dificultad que la resistencia puede llegar a encontrarse. Intento que este blog sea literario, pero en esta ocasión creo que la fuerza de las imágenes resulta insustituible, probablemente indescriptible.
El juego consistiría en detectar por pequeños detalles que no se trata de París, ¿o sí?
miércoles, 11 de diciembre de 2013
SECUESTRO SIN RESCATE
Desde
la profunda crisis del 98, hablo del siglo XIX, España como concepto es un
problema, que para Ortega y Gasset, por ejemplo, ya en 1921, caracterizaba por
un déficit de vertebración, y que con la Constitución vigente, como casi
podemos ver a diario, en forma alguna se resuelve con la puesta en marcha el Estado
de las Autonomías que nos rige. Pero la Región de Murcia, con la aprobación de
su Estatuto en el 82, se quiera o no, tiene la competencia absoluta en materia
de arquitectura y urbanismo. Han transcurrido desde esa aprobación ya más de 30
años y en consecuencia podemos y debemos preguntarnos por el estado de la
arquitectura y del urbanismo en esta Región.
Esta
será la tesis: la arquitectura, y el urbanismo también, ha terminado
completamente secuestrada por un peligroso conglomerado de agentes públicos que
se han terminado aprovechando de la
crisis económica actual para terminar de constituirse y actuar pasando casi desapercibidos.
El
conglomerado público se ha ido constituyendo progresivamente, adquiriendo
cohesión con el paso del tiempo a base de expulsar los elementos centrífugos e
incorporar los centrípetos, pero hoy se puede decir que ha adquirido su completa
madurez y su perfil se reconoce con toda nitidez. El conglomerado, como todo
conglomerado se compone de elementos diversos, entre los que destacan:
técnicos, políticos y altos funcionarios, nombrados en rango creciente de
relevancia. Técnicos, fundamentalmente arquitectos. Políticos, en todos sus
cuadros: concejales, alcaldes, directores generales, consejeros. Y altos
funcionarios tipo: interventores, secretarios, tesoreros, etc.
El
conglomerado, que me atrevo a denominar como “tormo”, tiene por principal
misión adoptar la práctica totalidad de las decisiones públicas que tienen que
ver con estas materias, con independencia de que su ámbito de acción se pueda
extender a otras áreas también de su competencia, y, precisamente, en la
naturaleza de las decisiones que adopta puede reconocerse el odio profundo,
íntimo, que profesa a la arquitectura y el urbanismo. Por eso puede hablarse de
secuestro porque quienes tienen la obligación de impulsar una materia dada
actúan por el exterior de los criterios que le corresponden. Si en algún
momento se clamó por la muerte del urbanismo o de la arquitectura, como una
reivindicación, hoy el urbanismo o la arquitectura, aquí, son cuerpos
encarcelados, y vigilados por quienes tienen la obligación de su cuidado y
desarrollo.
No
hay tiempo para desarrollar esta interpretación de forma exhaustiva, científica
o razonadamente técnica, pero creo que tres ejemplos pueden al menos hacer
pensar que parte o todo de este secuestro se está produciendo. Un secuestro,
por cierto, sin rescate, porque no es una razón económica la que los moviliza,
sino estrictamente emocional. Pero vayamos a los ejemplos.
Ejemplo 1: Lorca.
El
terremoto de Lorca de mayo de 2011 destrozó una parte importante de la ciudad y
pronto se llegó al consenso de su reconstrucción, reuniéndose para ello cientos
de millones de euros, si sumamos las aportaciones de las diferentes vías que
están concurriendo. Toda la reconstrucción de Lorca ya está en marcha en un
tiempo relativamente breve, comparado por ejemplo con el terremoto y tsunami de
Japón de marzo del mismo año, una comparación, por cierto, muy reveladora en
diversos aspectos. Pero de qué reconstrucción estamos hablando. Voy a leer la
nota de prensa del propio Ayuntamiento de Lorca cuando informa de las mejoras
introducidas en el proyecto de reconstrucción del último edificio que quedaba
pendiente:
22/11/2013.
El inicio de las
obras de reconstrucción de un nuevo edificio en La Viña eleva la cifra de
viviendas en reedificación a 800
El
Alcalde de Lorca, Francisco Jódar, ha asistido esta mañana al acto de inicio de
obras para la reconstrucción del edificio “Granada”, unas de las construcciones
que tuvieron que ser derribadas a consecuencia de los daños provocados por los
terremotos del año 2011. Este gran edificio, el último en ser demolido en el
Barrio de La Viña, comienza su reconstrucción y lo hace con el objetivo de ser
mucho mejor que antes de los seísmos. Se reconstruirán las 48 viviendas y los 4
bajos comerciales, pero además los vecinos dispondrán de más plazas de garaje,
mejoras constructivas y decorativas, viviendas más eficientes en cuanto a
energía, acústica o aislamiento, y todo ello en un edificio más sólido. Con el
comienzo de las obras en el Edificio Granada, las viviendas en reconstrucción
superan las 800, además de las 70 que ya han vuelto a ser habitadas. Casi todos
los edificios de La Viña están en pleno proceso de reconstrucción, algunos en
un estado muy avanzado. La reconstrucción de La Viña va a toda velocidad
conformando un nuevo barrio con edificios mejores y más fuertes. Por mi parte,
quiero felicitar a todos los vecinos del Edificio Granada, comenzando por el
Presidente de la Comunidad, nuestro querido Pedro Ayala, y siguiendo por cada
una de las personas que aquí vivirán porque han sido ejemplo de unión para
conseguir el objetivo deseado por todos. Han superado cualquier tipo de
obstáculo y todos sus esfuerzos tendrán la justa recompensa de poder volver a
casa muy pronto, a una casa que será mejor.
El
Alcalde ha anticipado que de manera inminente comenzarán las obras de
regeneración del Barrio de La Viña, que supondrá una actuación integral sobre
un área de casi 100.000 metros cuadrados que incluirá la renovación de
servicios soterrados, creación de más zonas verdes, instalación de nuevas
luminarias y mobiliario urbano, calles más accesibles, nuevos espacios
vecinales, más plazas de aparcamiento,… Todo ello será posible gracias a una
inversión de 5´8 millones de euros por parte de la Comunidad Autónoma que
permitirá configurar el mejor barrio de toda la Región de Murcia.
Los
datos del nuevo edificio. Se trata de un inmueble ubicado en el Barrio de La
Viña, en concreto se reconstruirá en la Avenida de La Salud, números 2 y 4.
Serán reedificadas las 48 viviendas existentes antes de los seísmos,
distribuidas en seis plantas y que conservan las mismas dimensiones y
orientación que las que tuvieron que ser demolidas. También se reconstruyen los
cuatro bajos comerciales preexistentes que conservan la misma ubicación aunque
pierden un poco de superficie debido al aumento de espacio en zaguanes,
escaleras y ascensores para adaptarlos a la normativa actual. Esta nueva
construcción contará con mejoras muy importantes con respecto a la demolición
que fuera demolida como es el caso de:
Una planta de
sótano adicional para plaza de garaje
Cociente
sísmico superior a la normativa vigente.
Calificación
energética de categoría “B”.
Fachadas con
aislamiento térmico y cámara de aire ventilada.
Carpintería
metálica de acero inoxidable y aluminio con rotura de puente térmico y triple
vidrio.
Aire
acondicionado y calefacción en todas las viviendas.
Puerta
acorazada de entrada a cada vivienda.
Puertas
interiores de roble, alicatados de Porcelanosa, suelos interiores de gres
porcelánico o pavimento laminado, cocinas totalmente amuebladas con
electrodomésticos incluidos.
Ejemplo 2: El planeamiento general
Me
atreveré a asegurar que todo el planeamiento general de la Región de Murcia,
todo, absolutamente todo, es obsoleto, desproporcionado y manifiestamente
maléfico. Pues bien no existe, al menos que yo conozca, la menor intención de
revisarlo.
Ejemplo 3: Operación plastificado
Que
plastificar la ciudad sea el procedimiento adecuado para alcanzar el enunciado
objetivo de embellecerla, resulta como mínimo paradójico, en un mundo pendiente
de la sostenibilidad. Leeré, para acabar, una noticia al respecto de ayer mismo
publicada en el periódico de La Verdad:
Nuevos vinilos cubrirán un solar
de San Pedro y los cines Floridablanca.
El
entorno de la iglesia de San Pedro -sede de la cofradía del Santísimo Cristo de
la Esperanza, María Santísima de los Dolores y del Santo Celo por la Salvación
de las Almas- y el local que ocuparon los cines Floridablanca, en El Carmen,
contarán en breve con nuevos vinilos decorativos a petición de las juntas
municipales. En el caso de San Pedro, la Concejalía de Calidad Urbana e
Infraestructuras pretende cubrir las vallas de obra de un solar ubicado en la
misma plaza de San Pedro, donde se pretende levantar un nuevo edificio de
viviendas. Las imágenes seleccionadas por el fotógrafo Joaquín Zamora, y a las
que la concejal Ana Martínez Vidal le ha dado el visto bueno tras el
beneplácito del alcalde, corresponden a la Semana Santa murciana, y en ellas
figuran detalles de 'La Cena' de Salzillo, una de las obras cumbre de la
imaginería barroca, que pertenece a la Cofradía de Jesús; escenas de
penitentes, así como detalles de monas, caramelos, palmas, bocinas.
Para
cubrir los degradados bajos de los cines Floridablanca, cerrados al público en
enero de 2006, se ha elegido una imagen en gran formato del interior del Real
Casino de Murcia. La edil Martínez Vidal asegura que se ha pedido permiso al
propietario y ha autorizado la actuación. «Como en otras zonas, lo que se pretende
con estos elementos es mejorar la visión de entornos comerciales que puedan
verse degradados por tener un solar en obras o un local cerrado. Así hemos
actuado ya en Jabonerías, en Trapería, en la plaza de Las Flores y en Calderón
de la Barca», expone la edil popular, quien apunta que el vinilo de la calle
Serrano Alcázar se ha retirado, ya que han empezado las obras para levantar un
edificio, aunque será trasladado a uno de los laterales del antiguo inmueble de
La Oca, en la calle González Adalid.
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